miércoles, 20 de abril de 2011

MI PENSAMIENTO

Poema mi pensamiento.


No puedo negar todo este amor que nació por ti en mi pensamiento.
Fueron tus sencillas cosas que me llevaron paso a paso hacia ti.
No pude evitar borrarte de mi corazón lo intento, y es un martirio para mí.
Dejaste demasiadas huellas en tan poco tiempo, que me atan al recuerdo de tu amor.
Solo quiero correr sin detenerme hasta encontrar tus dudas frente a mí.
No dejaré que el viento me arrebate las semillas que sembramos juntos y regamos con amor cada instante y cada espacio recorrido.
Fueron sentimientos que tejieron universos, donde solo la ilusión puede llegar cuando existe una esperanza por pequeña o mínima que sea.

LOCURA

Me fui adentrando en mi silencio, sin darme cuenta la noche me cubrió. Afuera las luces encendidas, le daban otro tono a la ciudad; poco a poco el ruido de la calle se alejó, mis manos volaron al papel mientras mi mente rescataba tus recuerdos, todo mi cuerpo en segundos se llenó de ti, y cada poro, célula y neurona quedaron invadidos de tu encanto soñador, ningún espacio quedo vacío desde entonces por que tu aroma perfumó mi habitación, también llegaron los coros celestiales cuando escuche tu dulce voz, sentí tu aliento respirar frente a mi cara cuando exclamé tu nombre de verdad; pasaron horas y horas escribiendo, me sorprendió la mañana con el sol; mas tus recuerdos brotaban cual oasis cada momento que contigo yo viví, vivo y viviré por siempre. La ciudad recobró su bulla, las aves volaron de nuevo, dejando sus nidos, la noche se fue sin decir adiós. Yo en cambio quedé prendido al papel buscando tu alma para dibujarla. Mi pensamiento todo embriagado quedó, del néctar de tu alma que me devoró mientras yo meditaba en soledad; si el silencio hablara nunca tal vez comprenderías que mi locura vuela sin límites ni fin. Te busco en el silencio te encuentro en la distancia, te atrapo en mis recuerdos, te encadeno a mi pensamiento para cuidarte noche y día y así vivir mi propio encanto.

LAS CUATRO ESTACIONES DEL AMOR

Cuando sus delicados pétalos abren sus alas rojas, desnudan su corazón y dejan volar el alma de tal forma que el paisaje se llene de jardines; Sus múltiples colores serpenteados parecen arco iris, destellantes mariposas; en este invisible universo resalta hermosa, la tierna primavera, que junto a su frescura florece hálitos de amor.

El sol en las alturas deseoso de volar corriendo entre montañas, acaba de llegar mezclado en la aurora y el rocío. Quedó sorprendido en la mañana, suavemente sonrió, abrazó la primavera y en un beso se fundieron sus miradas, se perdieron en el fuego del amor; sus corazones sintieron el palpitar encendido en cada poro de su piel y cada vez más sus suspiros eran testigos del amor apasionado que entre sol y primavera se fundieron sin temor.

Lo inesperado llegó, sus hojas lentamente caían. Los jardines se perdieron en la noche, sus rosas rojas perdieron su esplendor; el arco iris rompió sus alas y cayó en la distancia en medio de la selva.

La tarde se arropó de llanto, sus ojos en lagrimas perdió su encanto; sus labios pálidos y fríos no quisieron responderle al amor; la pesada neblina tormentosa dejo caer sus brazos sin aliento; su rostro triste y desvelado perdió la esencia de su flor.

LAGRIMAS

LAGRIMAS.


Son largos los días y profundo tu silencio cuando no estás conmigo.
Siento la distancia tan lejana que pareces vivir en las estrellas.
La lluvia me arropó en su tormenta y las lágrimas inundaron mis entrañas.
Todo mi SER, al encontrarte trasformó su tristeza en alegría.
Y hoy que te has ido mi vida, recoge sus retazos quizá esto no comprendas jamás.
Nunca valoraste el espacio y el tiempo que ocupaste por seguir buscando tu desgracia.
Las lagrimas que brotando en cada poro noche y día han llenado un mar de soledad.
Quisiera borrar de la historia esta avalancha de tristeza y ya nunca más pensar en quien no quiere pensar.

LA FUERZA

La fuerza que cada sentimiento lleva, es el fruto tejido con amor.
Brotan cual hálitos de vida, como del mar, el manantial se asoma.
Son sentimientos que vagan intangibles, en cada poro de tu piel de seda.
Tú encierras el secreto celestial, que vuela invisible a los sentidos.
Nadie podrá cambiar mis pensamientos, la imagen que guardo en mi silencio, que solo con el alma se mira diferente. La fuerza que gravita entre los dos, emana del fondo del amor y lleva el sello de la vida, como el fuego del amor.
Nunca tu piel voló para esconderse y evitar que fuera acariciada por el sublime encanto del amor.

GORRIONCILLO

Gorrioncillo ya no cantas con la ilusión de las mañanas, cuando solías cantar con amor al universo al llegar la primavera.


Tu pecho de plumaje blanco, rojo está por las heridas causadas, por el cortante frió indiferente de su gorrioncilla.


Sus alas briosas apagadas, quedan recogidas a su pecho ensangrentado, mustias de dolor.
Al perder tu abrigo perdió su corazón; de que sirve el alma sino estás presente.
De nada sirve cantar en las mañanas, si quien inspira se fue de madrugada.
Dejando al gorrioncillo moribundo y triste al no saber dónde estás tejiendo sueños y mendigando abrigo que nunca te faltó.


En el pecho herido con el puñal que se adentra cada vez más y más como buscando su alma.
Sus ojos nublados del dolor su vida dejándose escapar, su cuerpo tirado en el andén; sus plumas de llanto humedecidas, su pico cerrado se apaga lentamente en su cantar; sus sueños se van como las nubes, su ilusión quedo entre sus alas, su amor herido de dolor, aún le queda un hálito de vida en medio de su corazón marchito, esperando tu regreso gorrioncilla.

CUADERNO

CUADERNO.

ESCRIBIENDO tu nombre me quedé dormido sobre las hojas del cuaderno.
Y sin poder evitar llegaste con el silencio a recrear mi pensamiento.
Mis manos aferradas al pincel fueron delineando tu figura sin perder detalle de tu cuerpo.

Tus bellos ojos de azabache enternecidos, combinaron con el rojo hermoso de tus labios frescos.

Tu rostro de muñeca soñadora es el cielo en tu cuerpo de sirena.
Tu larga y suelta cabellera despierta la furia de las diosas.
Tus manos suaves de terciopelo simplifican la fuerza del amor sobre la piel.
Mi pincel se detuvo en tu cintura y buscó entre todas las mujeres la mejor, si las diosas envidian tu presencia, no hay nadie como tú.

Me sorprendió la aurora y el rocío en la mañana aún viviendo el sueño del amor. Las hojas del cuaderno estaban blancas, son secretos del pintor; solo las hojas sabían lo que esa noche vivió mi corazón.

Este cuaderno será en el presente, la almohada que guarde mis secretos, no soñando rosas intangibles, sino escribiendo tu nombre sin dormir.